¿Qué es el coaching?
El coaching es una herramienta con la que es posible conseguir el cambio que necesitas para solucionar tus problemas personales o profesionales (en relación a tu autoconocimiento, autoestima, miedos, confianza en ti, relaciones personales, etc.). mediante un proceso colaborativo en el que un coach acompaña y apoya a un cliente (coachee) en la realización de sus metas y en el desarrollo de su potencial, a través de conversaciones significativas, el coach ayuda al coachee a identificar sus objetivos, bloqueos, desafíos y posibles soluciones, fomentando su crecimiento personal y profesional.
El coaching no es una moda, ya que procede del diálogo socrático, que consiste en acompañar a una persona en su proceso de cambio mediante un entendimiento profundo de su forma de ver la vida y haciéndole preguntas que le ayuden a encontrar sus propias respuestas y con ellas una nueva visión que lo lleve a conseguir los cambios que necesita.
El coaching, por tanto, no es dar charlas o consejos, no es motivar o hacer talleres o seminarios, es mucho más que eso.
El coaching funciona porque aprendes de ti y cuando cambias tú y te desarrollas, todo lo que te ocurre también cambia.
¿Qué es el coaching emocional?
El coaching emocional se centra en la identificación y el manejo de las emociones y en el desarrollo de la inteligencia emocional del cliente (coachee). A través de este enfoque, se busca trabajar en la identificación y gestión de las emociones, así como en el fortalecimiento de la autoconciencia y las habilidades emocionales. El coaching emocional ayuda a los coachees a comprender mejor sus propias emociones, a gestionar el estrés, a mejorar la comunicación interpersonal y a construir relaciones más saludables, gratificantes, satisfactorias y significativas, además de mejorar la relación más significativa de todas que es con uno/a mismo/a.
¿Qué hace un buen coach?
Un buen coach no tiene porqué ser un experto en los temas de sus clientes, puesto que el coaching no intenta dirigir al coachee hacia una solución concreta que proponga el coach sino que pretende acompañar al coachee a tomar sus propias decisiones y encontrar sus propias respuestas ya que es este en última instancia el mayor experto en lo que a él mismo le sucede.
El coach pone al servicio del coachee sus conocimientos de coaching, sus competencias profesionales y las herramientas de que dispone. Y es el cliente quien decide de forma consciente, responsable y libre, qué desea conseguir. Qué caminos quiere tomar para lograr sus metas profesionales y/o personales.
El coach te acompaña a encontrar tu verdad dentro de ti mismo. De acuerdo con tus habilidades, tu sistema de creencias, valores, necesidades, al entorno del que formas parte, etc. Te acompaña a hacer un viaje que conecta cabeza y corazón. Desde el respeto y la confianza en tu sabiduría interna. Ayudándote a descubrir tus recursos y a despejar el camino de obstáculos, haciéndote consciente de tu realidad y de las consecuencias de tus propias decisiones.
Un buen coach confía en tu capacidad para transformar tu mundo interno, porque sabe que cuando esto sucede, también se transforma tu mundo externo.
¿Qué es un proceso de coaching?
La palabra coaching aquí no procede del verbo inglés «entrenar», sino del término húngaro «kocz», que significa coche o carruaje de caballos, ya que un proceso de coaching es como un viaje desde donde estás ahora (cómo te sientes, como son tus pensamientos y tu dialogo interno, cómo te relacionas, cómo actúas y qué consigues) hacia un lugar donde te sientas mejor, tengas un dialogo interno más potenciador, te relaciones mejor y ,por tanto, consigas nuevos resultados y experiencias.
Para el proceso de coaching sólo son necesarias dos personas el coach y el coachee,
El coach es el profesional encargado de guiar el cambio, es quien acompaña a su cliente durante todo el proceso hasta que alcanza su fin último. Suele observar, analizar y formular las preguntas adecuadas que lleven a la persona a cuestionarse y a observase desde una perspectiva distinta. Escucha y atiende las peticiones que logren el pleno desarrollo, además de propiciar las acciones indicadas que generen resultados positivos que acerque a su objetivo al coachee.
El coachee es el cliente del coach, es una persona que ha decidido hacer un cambio en su vida a nivel personal o profesional, pero no tiene ni sabe cuáles son las herramientas adecuadas para alcanzar estos objetivos y opta para ayudarse en este cambio de la disciplina del coaching. Es quien, en última instancia se ve moldeado por el proceso de coaching, que lo impulsa a crecer personal y profesionalmente.
El proceso de coaching generalmente comienza con una sesión inicial en la que el coach y el coachee establecen una relación de confianza y definen los objetivos que se desean trabajar durante el proceso. A partir de ahí, se llevan a cabo sesiones periódicas en las que el coach utiliza diferentes técnicas y herramientas para acompañar al coachee en su proceso de reflexión, toma de conciencia y acción.
El primer paso en el proceso de coaching es establecer una relación de confianza entre el coach y el coachee. Esta relación se basa en la confidencialidad, el respeto y el compromiso mutuo.
Sesiones de coaching emocional
A través del conjunto de herramientas que conforman el proceso, la persona que se somete a este proceso llega a ser capaz de cubrir el vacío que tiene entre el momento en el que se encuentra ahora, y el momento al que desea llegar, sus objetivos. Para ello la principal herramienta que utiliza el coach son las preguntas poderosas que ayudan al coachee a reflexionar sobre su situación actual, explorar sus creencias limitantes y descubrir nuevas perspectivas y posibilidades que lo acerquen a sus objetivos.
Con el uso de la escucha activa, el coach se enfoca en comprender realmente cuales son las necesidades, deseos y objetivos del coachee, y en brindarle un espacio seguro y libre de juicio para que se exprese plenamente.
El coach también desafía al coachee a salir de su zona de confort y a tomar acciones concretas para lograr sus metas. Esto puede implicar la identificación y superación de obstáculos, el establecimiento de rutinas y hábitos positivos, y la celebración de logros.
El proceso de coaching es flexible y se adapta a las necesidades y preferencias del coache. El coach utiliza diferentes técnicas y herramientas, como visualizaciones, ejercicios de escritura, trabajos con valores, prioridades y creencias limitantes, reencuadre de la percepción y establecimiento de metas SMART, entre otras.
El coach también brinda apoyo y seguimiento entre sesiones, a través de correos electrónicos o llamadas, para asegurarse de que el coachee esté progresando hacia sus objetivos y que tenga el apoyo necesario en todo momento.
En definitiva un proceso de coaching no solo te ayuda a alcanzar tus objetivos sino que además a través de él aprendes a profundizar más en ti mismo, comunicándote mejor y, en última instancia, te ayuda a mejorar tu calidad de vida.
